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Los grandes temas de esta historia
Publicado el 18 18UTC junio 18UTC 2010 Sin comentarios aún ...Por Mariel Rosciano
Toda la vida te sentiste orgullosa de ser una mina de buena conversación. Y con esto no me refiero precisamente a tu habilidad para hablar sin respirar, sino a la amplitud de temas que manejas, la cantidad de libros que chupas como esponja, etc. Pero últimamente te das cuenta de que la gente a tú alrededor ya no busca ese saber que a vos tanto te gusta compartir, sino que ahora te convertiste en una especie de animal en extinción y todos te preguntan como si te analizaran: ¿estas yendo bien al baño? ¿No comiste nada que te pueda dar gases, no? ¿Haces los ejercicios para manejar bien el periné? Como llegaste a esta situación, como permitiste que un día se conviertan en públicas tus necesidades fisiológicas… que hiciste para que esto pasara? Por más que lo analices y le des vueltas no vas a encontrar la respuesta. El simple hecho de tener una panza (con un niño adentro) hace que todo el mundo opine como si fueran expertos. Las mujeres de la familia -y del trabajo, del subte, de la calle…en fin las mujeres en general- opinarán porque sienten que tienen el derecho porque ya estuvieron allí o porque algún día van a estarlo (aunque tengan 90 años) y los hombres opinan porque alguna vez tuvieron que ¨aguantarse¨ a una mina embarazada (sea esposa, tía, vecina o conocida). El caso es que de repente te encontras hablando con toda naturalidad de estos temas y descubrís que no es tan grave como parecía, siempre y cuando cuentes con la ayuda de alguna amiga soltera y con ganas de hablar de otros temas que te hagan olvidar por un rato que otra vez te estas haciendo pis. -
Días Previos (estoy por reventar)
Publicado el 8 08UTC junio 08UTC 2010 Sin comentarios aún ...Por Mariel Rosciano
Prueba suficiente de paciencia fue haber llegado a los 9 meses sin pedir que te saquen a la criatura solo porque la quería conocer. Y seamos honestas, porque no aguantas más. Pasaste todas las pruebas de fuego, acostumbrarte a la idea de que te tomaron el cuerpo, acostumbrarte a tus nuevas curvas, hacerte pis a toda hora y en todo lugar, a las dulces y a veces violentas pataditas, etc., etc., etc.
Pero ya está, hasta acá llegaste, estas en la semana indicada como fecha de parto y ni noticias… y la verdad poco importa que te expliquen que fecha probable significa eso, probable. Vos te agendaste que tu hijo nacería ese día y queres que sea puntual. La verdad es que tu panza ya esta demasiado baja para hacer la mayoría de los movimientos que se te ocurren hacer y la idea de que tu marido te ponga las medias y los zapatos la odias y estar sentada todo el día emitiendo un molesto sonido a queja te esta poniendo de la cabeza. Decidiste cortar por lo sano y te pusiste a navegar para tratar de encontrar todos los métodos posibles para acelerar el trabajo de parto por la. Probaste con acupuntura, te quedaste una hora quieta, de costado, medio incomoda pero sin quejarte con todas las agujitas pinchadas en tu espalda que parecías un carpincho, y nada. Hierbas y aromaterapia. Entre los tes que te tomas con mezclas de hierbas extrañas y los olores que hay en tu casa, tu perra vive dopada y tu marido con descompostura… pero nada. Osteopatía craneal, si leyeron bien, es un chino que viene y en vez de hacerte reflexología, te aprieta la cabeza con los dedos para generar hormonas que se suponen inducen al parto. Se supone porque en tu caso, nada.
Hay que reconocer que finalmente las viejas siempre tienen una receta casera y baratita que te salva la vida; tirar el cuerito para el empacho, agua con azúcar para la tos, y hacer el amor para acelerar el parto. Aunque te dio vergüenza que tu suegra te confiese su secreto para que sus hijos nazcan en fecha le hiciste caso y lo convenciste a él de hacerlo. No fue fácil, porque decir ¨tenemos que hacer el amor porque tu mamá lo dice¨ no fue la mejor estrategia de disuasión que podías haber usado, pero todo se justifica en tu estado. Una vez convencido y concretado, santo remedio, a mitad de la noche te despertaste pero esta vez no fue para hacer pipi…
Continuará -
Madre primeriza
Publicado el 25 25UTC mayo 25UTC 2010 2 comentarios
Debo alertar de antemano que si estas buscando respuestas a tus preguntas mejor ¡para de leer! Por que en lugar de eso, en esta columna solo vas a poder encontrar más preguntas o las mismas preguntas que te haces todos los días mientras en el espejo contemplas extasiada y asustada como crece tu panza (osea, como crece la criaturita que llevas dentro tuyo). También vas a poder descubrir que existen mujeres con más miedos que vos, más paranoias y qu meten la pata con cosas que jamás hubieras imaginado, y que por supuesto ninguna mujer en su sano juicio confesaría en público a riesgo de escuchar ¨¡qué mala madre!¨. Podríamos decir entonces que estas frente a un diario íntimo virtual, un momento de extrema sinceridad en el que quiero compartir con vos, otra madre primeriza como yo, lo que va sucediendo día a día. Cómo las hormonas se revolucionan y de golpe pasas de ser una mujer formada, independiente y segura a una mina que pendiente del que dirán, que navega en Internet hasta para saber cuantos grados de temperatura son fiebre y millones de cosas más… una cosa es segura: no sos la única! Por eso te invitamos a compartir este maravilloso mundo de las madres primerizas desde adentro, para que te prepares para lo que viene, para que no te sientas sola en lo que te pasa, o para que revivas esa maravillosa y única experiencia de ser madre primeriza. -
Hablando de perros y mascotas
Publicado el 17 17UTC mayo 17UTC 2010 1 comentarioPor Mariel Rosciano

Así como te costó reparar en la idea de que atrás de toda una madre hay un padre…en tu caso – y en tu casa- hay un perro. Más precisamente una perra, que hasta ahora era la hija única de una joven pareja que jugaba con ella, a la que sacaban a pasear…en fin, le dedicaban tiempo. Pero ahora ella mira cual espectadora sentada en su sillón como toda la casa está revolucionada y nadie le explica porque.
Decidís recurrir a la psicóloga de perros que atiende en tu veterinaria para ver como tratar el tema de la llegada de un hermanito a la casa. Demás esta decir que tu marido cree que estas completamente loca y que todo se soluciona regalando a la mascota, pero vos leíste en algún lado la importancia de que los chicos se críen con animales y decidiste, sola, que Tomasa será parte importante en la vida del futuro bebe.
El turno con el psicólogo de perros es extraño, porque si bien le hablan a ella las preguntas te las dirigen a vos por obvias razones. Después de una hora de sesión te hacen un listado extenso de lo que debes hacer desde ahora para que vaya adaptándose a la criatura y muchas de las tareas incluyen al papá. Llegas a tu casa y pegas el listado en la heladera como para socializarlo y empezas con el operativo: la haces oler la ropita del bebé, marcas lo límites en los cuales ya no esta permitido su ingreso y le hablas con dulces palabras apoyando su trompita en tu panza. Tu marido mira con envidia la dulzura con la que tratas al animal, y vos miras al animal de tu marido que cada vez que Tomasa se manda una travesura le grita como un loco y le remarcas el reglamento de convivencia que colgaste en la heladera. -
Todo lo que digan, será usado en su contra
Publicado el 14 14UTC mayo 14UTC 2010 1 comentarioPor Mariel Rosciano

Un tema que todavía no tocamos es como esta tu relación con él, tu marido. Tal vez porque ahora te convertiste en algo mas narcisista de lo que eras y no tenías mucho tiempo para ocuparte. En fin, como sea, es el que te donó amablemente su esperma con lo cual deberías prestarle un poco de atención. Lástima que la atención no necesariamente tiene que ser amorosa o algo parecido…
Primero fue la adaptación de los dos a convivir con este tercero o tercera que desde ahora se les metió en la cama, que de repente empieza a quedarte cada vez más chica entre almohadas para las piernas, la panza, etc. Cuando te das cuenta que tu marido te mira con cara de pollito mojado esperando un mimo te pones las pilas y tratas de armar alguna salida romántica que lo vuelve loco porque lo hace recuperar el centro de la escena y entender porque se enamoro de vos. Pero a decir verdad el resto del tiempo te volviste el ser humano mas insoportable del planeta tierra, es mas si pudieras escapar de vos misma lo harías sin ninguna duda. Es que no es fácil adaptarse, y menos si tenes que abandonar el mate de las mañanas porque la acidez te mata, las harinas ya no son una opción porque no podes aguantar los gases y se te empiezan a escapar en los lugares menos esperados, y lo peor llega el día que haciendo la cola en un banco se te escapa un chorrito de pis mientras te reís porque una viejita se cayó.
Ni hablar de tus grandes cambios de estados anímicos. Empezas teniendo buenos días y malos días, días en los que crees que serás una madre moderna que va a poder llevar adelante una vida plena como trabajadora, madre y mujer, y días en los que crees que te convertirás en una especie de Susanita frustrada que limpia pisos todo el día. Y el ¨ pobre ¨ de tu marido que trata de calmarte ofreciéndote que no trabajes por un tiempo… y eso te hace estallar, que te ofrece buscar una niñera por un tiempo… y eso te hace estallar, hasta te ofrece dedicarse al cuidado del niño y de la casa y eso te hace estallar.
No hay pito que te venga bien, y menos el de él… así que en esos momentos mejor retirarse lejos de cualquier ser humano porque hasta tu perro puede salir lastimado. -
No fumaras, no tomaras y otros mandamientos!!
Publicado el 11 11UTC mayo 11UTC 2010 1 comentario
Por Mariel RoscianoDespués de estos primeros momentos de euforia en donde todo tu ser se sale de tu cuerpo de la alegría, empiezan los momentos de terrible ansiedad. Es que una vez pasada la novedad empezas a caer en que ya no volverás a ser la misma de antes y que por lo menos durante los próximos meses tendrás a todo el mundo encima diciéndote lo que podes hacer o no. Y eso te cae de golpe un día en una fiesta a la que vas luciendo un hermoso straples ajustadísimo que te marca tu incipiente pancita. Entras como si te llevaras el mundo por delante, nunca te sentiste tan confiada con tu cuerpo, ni siquiera después de la dieta aquella en la que solo comías arroz integral y estabas estupenda. Todo el mundo a tu alrededor se para a saludarte, felicitarte y preguntarte como estas. Tu gordo te lleva del hombro orgulloso de la hembra y la cría que viene en camino hasta que llegan a la barra, te pedís una cerveza con total naturalidad y de golpe se hace un enorme silencio y con caras de desaprobación todos a tu alrededor te miran como si fuera una asesina. Ni hablar de cuando se te ocurre empezar a mirar con ganas el cigarrillo que se prende una amiga tuya en tu cara, y eso que solo sos fumadora social pero ¡como le darías unas pitadas ahora que no podes! Y de repente te das cuenta que todo lo que consumías con total normalidad y ahora esta terminantemente prohibido te genera ganas… es que lo prohibido tiene otro gustito, y ahí estas, escondida detrás de una mesita robando los culitos de champagne que dejaron tus amigos en sus copas, ¡nada mas humillante que eso!. Encima terminas cargando a tu marido que tomó de más tranquilo porque hoy tenía quien maneje hasta casa. Sobria, embolada y con los ronquidos del gordo en la oreja te das cuenta que lo que viviste hoy es la primera de otras tantas privaciones que vas a vivir a lo largo de estos meses y decidís que por el resto del embarazo se acabaron las fiestas!
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Mi cuerpo, bendito envase
Publicado el 5 05UTC mayo 05UTC 2010 Sin comentarios aún ...Por Mariel Rosciano

“Me tomaron el cuerpo!¨ exclamaste con una mezcla de alegría y angustia en la primera sesión de terapia desde que te enteraste del embarazo. Y es que antes no te habías percatado de que una pequeña pancita estaba asomándose como un rollo por los pantalones. Pero desde que generaste la conciencia de que tenes una semillita, osea, una pancita empezas a descubrir los pequeños cambios que se produjeron en tu cuerpo. Tu cintura, que nunca fue la de una modelo, directamente no aparece y estas empezando a parecerte a una heladera (mas precisamente la tuya, ya que por cierto estas re- blanca y no podes tomarte una cama solar, cosa que por otro lado nunca hiciste pero que justo hoy se te ocurre que podrías hacer). Además de los molestos granitos que te salieron en la cara y que te advirtieron que pueden salir más, benditas hormonas. Eso sin pensar que el primer regalo que recibiste fue una crema anti- estrías! (no hace falta aclarar que el regalo vino de tu madre, no?). Como sea, todo esto te trauma y necesitas a alguien de confianza para confesar lo inevitable (no es que confíes en tu terapeuta pero contas con el secreto profesional y todo lo que digas no podrá ser usado en tu contra): la noticia de un bebé te alegra pero te desespera perder tus formas y no recuperarlas jamás. En eso te pasas el primer traumático trimestre en donde tu panza parece la de una mina que se paso con los postres, la ropa no te cierra pero todavía no estas como para comprarte la de embarazada, y para colmo no podes usar los beneficios de la panza para que te den el asiento en el colectivo porque tendrías que andar con un cartel explicativo que advierta esto es panza de embarazo!.
Tu terapeuta, tus amigas, tu marido, tu vieja, todos se empeñan en hacerte entender que a partir de ahora solo sos un envase y que mejor que te acostumbres a esto porque en unos meses más vas a ser una especie de vasija de esas que se venden en el norte con la base bien ancha para depositar al pequeño engendro que crece adentro tuyo. Mejor que te acostumbres, como dicen las abuelas los bebes son una bendición, osea que por ahora tus rollos son tu bendición. -
Bebe, estos son tus padres
Publicado el 4 04UTC mayo 04UTC 2010 Sin comentarios aún ...Por Mariel Rosciano

Llegó el momento de la ecografía. Tuviste que lidiar con tu ansiedad y la de los otros que cada vez que te veían te preguntaban si habías visto a tu criaturita, si ya sabías el sexo y un millón de cosas más imposibles de ver a los tres meses, pero finalmente llegó el día.
Te pusiste lo mejor que te queda en este estado con la intención de que el bebé vea que su mamá es la más linda y obligaste a tu gordo a que haga lo mismo, de alguna manera esta será la presentación formal y tienen que lucir hermosos.
La espera en el consultorio se hizo eterna, tal vez porque llegaste 45 minutos antes del turno que te dieron y veías salir y entrar madres con panzas chiquitas, medianas y grandes. Madres a punto de parir, entusiasmadas, ansiosas, con cara de ya conozco a mi bebé y no veo la hora de tenerlo en mis brazos. No pudiste evitar fantasear con como sería ese momento, el día en entres a sala de parto, el día en que te conviertas en esa especie de mujer animal que grita como en los documentales del Discovery Channel y que ve como se asoma su descendencia. Tu gordo no aguantó más (o no te aguantó más, porque todos estos pensamientos los compartías con él en una especie de verborragia imparable) y se acercó a la secretaria ofuscado para saber cuando les llegaría el turno. Ella inmutable ante el enojo de los pacientes impacientes le comunicó que eran los próximos.
Finalmente entraron con unos nervios importantes y la doctora te pidió que te acuestes en la camilla y te bajes los pantalones. Se prendieron todos los monitores que había en la sala pero lo único que se veía era negro, negro y más negro. Tu marido te apretaba la mano porque no entendía nada, vos menos…La mina moviendo el Mouse de aquí para allá haciendo un no sé que con la compu, y vos buscando algún indicio de tu hijo, algo que te hiciera notar que estaba ahí. Después de un rato te explica que estaba haciendo unas mediciones y que está todo bien. Gira el monitor para que veas cómoda que esa especie de semilla parecida a la que usabas en la escuela para los proyectos de germinación es tu bebé. No sabes porque se te escapan las lágrimas y te quedas embobada mirando. Mirando el monitor, mirando la foto, mirando… esa semilla que es el fruto de tu amor, de las ganas de formar una familia. Imaginando, su cara, sus manos, imaginando tu próximo futuro imperfecto que ahora ansias tener. -
Embarazo:Dos Rayitas
Publicado el 4 04UTC mayo 04UTC 2010 Sin comentarios aún ...Por Mariel Rosciano

Vos estabas muy tranquila, ni te habías dado cuenta que hacía como dos meses que no te venía. El estrés, el trabajo, tu cumpleaños número 30, en fin todo era más importante que ocuparte de que no aparecían esos odiosos dolores menstruales. Hasta que un día, un compañero de trabajo, de esos que siempre meten la pata, te mira y te dice ¨felicidades, no sabía que estabas embarazada ¨. Ni te gastas en darle explicaciones, que le importa a él si este fin de semana le diste a las mollejas, la tira de asado y completaste con un bajativo flan con dulce… como si él estuviera muy en forma!
Pasado el momento de depresión en donde decidiste empezar la dieta mientras masticas un chocolate te pones a sacar cuentas y los números no te dan, la verdad es que ya te tendría que haber venido. Salís del trabajo y te vas a unos de esos Shopping en forma de farmacia que te encanta recorrer y después de llenar tu canasto con maquillaje, chocolates, aspirinas, y otras cosas más te avivas de que no agarraste el test de embarazo. Llegas a tu casa y le contas la anécdota a tu marido, que te mira distraído y no te da ni bola. Tanto es así que otras vez te olvidas y se pasa la noche sin novedades. A la mañana siguiente cuando entras a bañarte por alguna milagrosa razón te acordas y como si fuera un trámite más haces pis en ese incómodo recipiente (hacer pis en el recipiente es un decir) y te metes en la ducha. Salís de la ducha y mojada en la toalla y en medio del vapor crees ver dos rayitas. Como una loca gritas ¨Gordo vení! gordo vení!¨ y el otro medio dormido y sin entender se mete en el baño y se topa frente a frente con tu cara de asombro y un palito con dos rayitas…
Después de tres cafés para tratar de digerir la ¿buena nueva? y en un acto de locura deciden compartirlo con la familia, y para tu sorpresa tu hermana no te cree, tu vieja se piensa que le estas haciendo una joda y te corta y tu abuela te pregunta si tiene que felicitarte… por supuesto que tus suegros se emocionan, te felicitan y te repiten una y otra vez ¨ ya era hora de que nos dieran un nieto ¨.
Como sea, de golpe y porrazo te cae la ficha de que vas a ser mamá, mamita, madraza, una gorda embarazada que no va poder ni mirarse los pies, en fin! Que viene un bebé en camino y que a partir de hoy ya no podes escapar de tu destino de madre primeriza -
CHARLA GRATUITA PARA EMBARAZADAS
Publicado el 13 13UTC abril 13UTC 2010 Sin comentarios aún ...TE ESPERAMOS EL 20 DE MAYO A LAS 19 HR EN EL MUSEO DE LOS NIÑOS DEL SHOPPING ABASTO!!!
EL DR MONTES DE OCA TE CONTARA EN IMAGENES Y VIDEO TODO LO QUE VA A PASAR CON TU BEBE.
AL TEMRINO TE REGALAREMOS EL LINRO “LA LLEGADA MAS IMPORTANTE” Y SORTEAREMOS UN AÑO DE PAÑALES PAMPERS!!!!

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